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Otra vez BLOOMBERG

Hace días, un reputado analista financiero español publicó una reflexión sobre el excesivo endeudamiento de las empresas chinas. El FMI, entre otras instituciones financieras, viene alertando desde hace tiempo acerca del aumento de las deudas corporativas en Asia-Pacífico. Y lo está haciendo, además, cargado de razones. Sin embargo, mi sorpresa llega cuando leo que algunas empresas chinas tienen disparado el ratio de deuda sobre beneficio EBITDA. Un gráfico elaborado con datos de Bloomberg y Capital IQ, por ejemplo, señala que la empresa multinacional china Fosun International tiene dicho ratio en 55x. O sea, dicho con otras palabras, su deuda actual es cincuenta y cinco veces sus beneficios.

RATIOSFALSOS

Esta cifra, de ser correcta, sería un auténtico disparate porque lo normal en estos casos son ratios inferiores a 10x. Pensar que una empresa necesita 55 años para pagar su deuda con los beneficios generados da, cuanto menos, respeto. Y esta alarma es, precisamente, lo que plantean los datos ofrecidos sobre China.

Al cierre de esta edición, todavía no tenemos las cuentas del último año fiscal, por lo que debemos conformarnos con analizar el último libro referido a 2014. En aquel sumario, considerando también que el parcial del ejercicio pasado tampoco variaba excesivamente, Fosun reconocía una deuda bruta total equivalente a 95.834 millones de yuanes. El incremento, con respecto a 2013, fue un nada desdeñable 38%. Y aquí es donde debemos decir que, exactamente, la deuda corporativa china está subiendo mucho. Aunque también es preciso apuntar que la liquidez del grupo en forma de cash y otros activos líquidos también se multiplicó por 2,5. En cualquier caso, si dividimos esta deuda por el beneficio EBITDA registrado durante 2014 (18.682 millones de yuanes), sale 5,12x y no 55x.

DEUDAFOSUNEBITDA

¿Está creciendo la deuda corporativa de las empresas chinas que están saliendo al exterior? ¿Están los bancos estatales chinos, de una manera predominante, financiando esta expansión? La respuesta a estas dos preguntas es que sí. ¿Es necesario apuntalar estos argumentos con cifras apocalípticas que, en casos como éste, son simplemente falsas? Pues no debería ser necesario. Me consta, por experiencia, que muchos analistas extranjeros utilizan servicios no chinos para analizar la realidad económica de China. Error. Mi consejo, siempre, es acudir a las fuentes originales en chino. Las cifras en inglés pueden variar bastante o, sencillamente, no aparecer. Las grandes agencias económicas internacionales, sin embargo, se presupone que trabajan con personal local para superar la barrera del idioma. Aunque aquí debemos hacernos la siguiente pregunta ¿Alguien piensa que un país tan opaco como China puede dar muchas facilidades a grandes agencias internacionales de inteligencia económica? La respuesta sigue siendo no. “Quien trabaja con Bloomberg o Reuters, en China, debe saber que existe un sesgo importante”, nos comenta el analista independiente, Rafael Galán, desde Shanghai. Ahora bien, el ejemplo comentado unas lineas más arriba tampoco tiene relación con la disponibilidad o no de los datos. Cualquier persona, sin hablar chino y desde su casa, habría podido concluir por sí sola que el ratio deuda sobre EBITDA de Fosun es 5.12x.

Esto, no otra cosa, señalan las cuentas consolidadas del grupo en Hong Kong. Pregunté a dos amigos contables chinos, además, por la composición del pasivo: “¿Realmente lo que Fosun reconoce como deuda asciende a 95.834 millones de yuanes?”. Me respondieron ambos que sí. Que debemos contabilizar los préstamos bancarios, otros créditos relacionados con la empresa y sus bonos convertibles, cuatro capítulos muy concretos del pasivo donde también se anotan muchas provisiones ante futuras pérdidas (las cuales no pueden considerarse deuda). Entonces, al final, uno piensa que ha podido ser un error. O desconocimiento. O linea editorial. O intereses particulares de inversores que pretenden utilizar ciertos medios para desestabilizar los mercados. Bloomberg, hace tiempo, recogió un informe del Bank of America sobre China que se titulaba: “Momento Bearn Sterns en China”. Se referían, en aquel momento, al default de una modesta fotovoltaica china. Se llamaba Chaori Solar, la número ochenta de una industria que dominan los chinos a nivel global, cuyo montante equivalía al presupuesto anual del Getafe Fútbol Club. Asociar esto a la crisis de los bancos en Estados Unidos no tenía mucho sentido. Entre otras razones, porque el mercado de bonos en China es tan sólo un 4% del sistema financiero total. Pero se habló, claro, “de posible congelación del crédito”. En fin, demasiados “errores” que distorsionan el análisis y las informaciones disponibles sobre China.

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Acerca de Alberto Lebrón (82 artículos)
Economista Investigador en Renmin University of China (中国人民大学) y Corresponsal para toda la Región del Pacífico desde 2009.

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